La
Biblioteca Diocesana de Mallorca tiene su origen en la Biblioteca Episcopal
creada por el obispo Juan Díaz de la Guerra el año 1775, por orden del rey
Felipe V (1771). La nueva biblioteca se ubicó en una sala del Palacio
Episcopal. El archiduque Lluís Salvador, a “Die Balearen”, registra 5.069
volúmenes impresos, de los que 35 eran incunables, pero ningún manuscrito.
Este fondo fue trasladado al nuevo edificio del Seminario, construido en las
afueras de Palma por el obispo Joan Hervàs Benet a principios de los años 50
del s. XX, y se unió con el resto de fondo bibliográfico de la biblioteca del
Seminario. El 3 de octubre de 1972, Mons. Teodor Úbeda, entonces obispo
administrador apostólico de Mallorca, creó la Biblioteca General Diocesana y
se la encargó al Rector del Seminario Diocesano. Finalmente, el 31 de
diciembre de 2001, Mons. Teodor Úbeda erigió la Fundación pública eclesiástica
de la Biblioteca Diocesana de Mallorca, un organismo autónomo con un Patronato
propio y un director como responsable. El Dr. Manuel Bauçà Ochogavía se
encargó del traslado de todo el fondo bibliográfico desde el Seminario Nuevo a
la Casa de la Iglesia de Palma y comenzó a unificar los ficheros. La nueva
biblioteca fue inaugurada por el Emm. y Rvm. Sr. Cardenal Jorge M. Mejía,
bibliotecario y archivero de la Santa Iglesia Romana, el 21 de junio de
2002.
La
Biblioteca Diocesana de Mallorca está formada por los fondos bibliográficos de
las siguientes instituciones eclesiásticas mallorquinas:
1.Centro
de Estudios Teológicos de Mallorca;
2.Colegio
de la Sapiencia;
3.Museo
diocesano;
4.Seminario
de Mallorca;
5.Biblioteca
Episcopal;
6.Archivo
de la Curia Diocesana;
7.Museo
de ciencias del Seminario de Mallorca;
8.Museo
bíblico del Seminario de Mallorca;
9.Donaciones
particulares.